Hace ya algún tiempo que algunos usuarios hemos tomado conciencia sobre un fenómeno inquietante. Los ordenadores cada vez son más veloces, disponen de más memoria RAM, de discos duros de mayor tamaño y de tarjetas gráficas capaces de manejar más y más millones de triángulos texturizados. Es natural que la industria se esfuerce en progresar y ofrecer cada vez mejores productos a sus consumidores. Sin embargo hay muchos usuarios que no llegarán nunca a utilizar ni siquiera el 10% de los recursos con que cuenta su máquina y está adquiriendo un hardware que no necesita; y que además consume mucha más energía (por ejemplo las tarjetas gráficas de última generación) que el hardware que sí necesita.
En mi opinión es necesario comenzar a hablar de computación responsable. ¿Qué es la computación responsable?. Es más fácil definir lo que no es. El ordenador medio que se vende actualmente está compuesto por un disco duro de más de 500Gb, un procesador de doble núcleo, aproximadamente 4Gb de memoria RAM (Turbo Memory aparte), una tarjeta gráfica dedicada (Nvidia, ATI, etc.) una pantalla de al menos 19″, altavoces, etc. Ahora examinemos cuál es el uso medio de un ordenador. Lo cierto es que la mayor parte de los usuarios los utilizan para ofimática en general, utilizar Internet, P2P, probablemente almacenar fotos de carácter familiar y poco más.Todo esto que indico que se puede hacer con el más barato de los ordenadores que se venden a día de hoy en el mercado; prueba de ello es la proliferación de los denominados netbooks.
En la oficina en la que trabajo recientemente adquirimos un ordenador tipo que, convenientemente virtualizado, es utilizado por dos usuarios (es previsible que seamos más en poco tiempo) como escritorio con un ltsp (tiene una Ubuntu), un servidor de desarrollo para trastear con bases de datos MySQL y PostgreSQL, Apache2, etc., servicios de red (DNS, DHCP, enrutado, etc.) servidor de impresión y escáner. Con todo este uso la máquina es perfectamente usable; y las medidas de carga de que disponemos muestran que no la estamos forzando.
Muchos usuarios de programas P2P dejan encendido el ordenador 24×7 únicamente para poder hacer descargas. Existe electrónica (discos duros de red, discos duros multimedia, etc.) que permiten hacer lo mismo consumiendo muchísima menos corriente (por no decir que son más pequeños y hacen menos ruido que un ordenador).
Por otro lado está la política de algunas empresas de desarrollo de software que parecen no darse cuenta de que es posible hacer software que funcione que consuma menos recursos y sea funcional y vistoso. A estas alturas de la película uno comienza a plantearse que motivaciones puede haber tras esta estrategia consumista que a priori no debería favorecerles.
Bueno perdón por el ladrillo.
14 Sep 2008 at 16:24
Eso que estás diciendo lo decíamos mis amigos y yo hace diez años
Recuerdo cuando todos teníamos ordenadores 486, y nos parecía que “para lo que hace la gente normal”, llegaba de sobra. Al fin y al cabo, para leer correo, chatear por IRC, editar documentos de texto, navegar por la web, incluso jugar a algún juego, un 486 llegaba bastante bien. Bueno, cargar Netscape 4.7 le costaba un poco, pero una vez lo tenías en memoria (sobre todo si tenías mucha: 32MB o así) ya iba más suelto.
Por aquellos tiempos ya había aparecido Windows 95, que bien es cierto que en un 486 iba pero muy justo. Eso sí: una vez que tenías un buen ordenador, como un Pentium a 100Mhz o (los ricos o afortunados) uno a 133 o 166, ya no había excusa. Llegaba de sobra. Podías incluso poner la pantalla a 800×600 y 16 bits de profundidad si tenías una tarjeta gráfica buena, de 1MB; aunque, en serio, ¿para qué quieres 65536 colores? Con 15 bits (32k colores) debería llegar. Lo que pasa de ahí ni lo vas a notar.
Y para qué hablar de los discos duros. ¿1 GB? ¿A dónde vas con todo eso?
La verdad es que los ordenadores sólo son “rápidos” durante unos meses, con suerte un par de años después de que los compras. Luego el software ha engordado tanto que ya se hacen viejos, y el que te parecía un cacharro potentísimo es ridículo comparado con los ordenadores que se compran esos días, posiblemente más baratos que el tuyo. Ahora nos parece increíble, pero es lo que pasa siempre. Aparecen cosas como Flash, Open Office (mamotreto donde los haya), o algún juego que requiere todavía más memoria y CPU; cambian los hábitos de la gente (¿te has fijado en que ahora no merece la pena grabar cosas a CD o DVD, porque te las puedes volver a bajar?); sale alguna tecnología que abarata todavía más los costes y permite ordenadores más rápidos por menos dinero, haciendo de paso obsoleto el nuestro. Todo cambia. Sólo nosotros nos quedamos con nuestras ideas de cuando éramos jóvenes, pensando que lo que era verdad entonces sigue siéndolo ahora.
Y lo que dices de los desarrolladores … en fin. La gente con la que andaba yo en mi juventud decía que tenían que hacer las cosas en ensamblador o C, y dejarse de C++ y tonterías de ésas. Pero al final, lo importante es que las máquinas hagan el trabajo por nosotros, y no al revés. El software es cada vez más complejo y hace más cosas gracias a que los programadores no tienen que preocuparse de optimizar todo a tope.
Perdón por el rollo paternalista, pero es que estás diciendo lo mismo que decía yo cuando era más joven y me hizo gracia darme cuenta
Es ley de vida. Y casi me da apuro decírtelo, pero a lo mejor es que estás empezando a hacerte mayor