marzo 2008


Existen una gran variedad de métodos que permiten ejecutar de un modo u otro un sistema operativo dentro de otro. En el pasado he utilizado algunos de ellos como qemu o VMware; pero desde hace unos meses he estado haciendo pruebas con xen. Probablemente xen sea una de las mejores opción para servidores; pero en mi caso lo que realmente quiero es ejecutar algún software específico que no se encuentra disponible en Linux de manera esporádica (particularmente DPP de Canon); por lo que xen no es la mejor opción. Por un lado el proceso de instalación de un sistema operativo Windows no es nada sencillo; se dice que Chuck Norris consiguió hacerlo en xen, pero el resto de los mortales utilizamos para ello qemu y luego corremos esa imágen con xen; por otro lado las interfaces gráficas disponibles no son demasiado cómodas; la interfaz sdl es muy lenta mientras que la interfaz vnc sufre ciertos retrasos.

En este sentido me he animado a probar VirtualBox (animado por Alberto). La verdad es que la gestión es realmente cómoda. La instalación de nuevos sistemas operativos es sencilla. La interfaz gráfica es rápida. Además viene con un sistema de nat algo raro y justo out-of-the-box. Es raro ya que todas las imágenes reciben la misma ip, pero se puede utilizar interfaces tap (aún no lo he hecho pero tiempo al tiempo). Además existe un CD que dispone de los drivers tanto para Windows, Linux y OS/2 (no estoy seguro de que lo haya para otros), lo cual favorece aun más la integración. También es destacable la incorporación de directorios compartidos de serie.

En definitiva pienso que VirtualBox (OSE) es el sistema ideal para aquellos que quieren probar alguna cosas concreta. Por ponerle alguna pega sólo decir que al separar los ficheros de los discos duros y las configuraciones de la máquina se hace un poco oscuro migrar una máquina virtual de una máquina física a otra.

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Llevaba bastante tiempo pensando en comprarme en un portátil puesto que el que tenía ya ha cumplido su ciclo. Dada la experiencia anterior estaba buscando un portátil ligero y potente; y había pensado en adquirir un Toshiba Portégé R500 que es muy caro pero lo podría financiar con el plan avanza. Esto se debía principalmente a que las alternativas que había visto me resultaban casi igual de caras para lo que estaba buscando (virtualización, potencia, 2Gb de RAM, ligereza, autonomía,…)

La última vez que visité El Corte Inglés me mostraron el Fujitsu Siemens Amilo Si 2636 que, aunque es mucho más pesado que el Toshiba, también es mucho más barato y algo más potente. Como esta tienda te permite devolver el producto durante los primeros 15 días decidí comprarlo y probarlo. Antes de esto estuve investigando por Internet para comprobar la compatibilidad con GNU/Linux y no había encontrado referencia alguna.

Una vez comprado el portátil lo primero que hice fue arrancar desde el CDROM una Bardinux 2.5 (la distribución oficial de la Universidad de La Laguna) que está basada en Kubuntu Gutsy Gibbon 7.10. Para mi sorpresa todo aquello que me interesa del portátil funcionó a la primera. El sonido, la wifi y el bluetooth no dieron ningún problema. Tampoco los discos duros ni el touchpad ni nada de lo que yo considero importante.

Hay algunas cosillas que no funcionan del todo bien. Por ejemplo no puedo utilizar las teclas del teclado para controlar el brillo de la pantalla, tengo que utilizar K Power Manager; tampoco funciona la webcam (no le he dedicado tiempo a esto) y no he probado ni la salida HDMI, ni el lector de tarjetas ni el firewire, ni el micro ni los jacks de sonido ni el spidf. Aun así tener un portátil al que le funcionen las características básicas con un software de hace 5 meses no es desdeñable.

La instalación de KUbuntu Gutsy también fue suave, aunque se quedó pescando a la hora de leer la información de los discos duros la primera vez el proceso de instalación. Ahora estoy corriendo este sistema operativo en mi nuevo portátil.

Cuando tenga algo de tiempo espero poder subir unas pocas fotos del mismo.